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About Meditation? La clave : vigilancia sin esfuerzo

La clave : vigilancia sin esfuerzo

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Sin contar los discursos, ¿son suficientes veinte minutos de meditación al día para estar en el camino y llegar a experimentar el Satyam, Shivam, Sundramque nos estás señalando?

Vimal, ante todo, no se te puede permitir no contar los discursos, porque tus meditaciones no pueden suceder sin esos discursos. Esos discursos son las bases de tu meditación. Estoy chiflado, pero no tanto como para continuar hablando cuatro horas diarias, ¡si eso no va a ayudarte en la meditación!. ¿Piensas que estoy tratando de alejarte de la meditación? Entonces eres un gran miserable. Nunca pensé que fueras tan miserable; con sólo veinte minutos en veinticuatro horas... ¡ni siquiera veinticuatro minutos!

Te has desviado completamente de mi planteamiento básico. No quiero que pienses que la meditación tiene límites; quiero que la meditación se convierta en tu vida misma. Ésta ha sido una de las falacias del pasado: tú meditas veinte minutos, o meditas tres veces al día, meditas cinco veces al día – las religiones difieren, pero la idea básica es que se deberían dedicar unos minutos al día para la meditación.

¿Y qué harás el resto del tiempo? Lo que has ganado en veinte minutos... ¿qué vas a hacer en las veintitrés horas y cuarenta minutos que quedan?. Algo anti meditativo y, naturalmente, tus veinte minutos serán derrotados.
Los enemigos son muy grandes, y tú estás dando mucha vitalidad y energía a los enemigos y sólo veinte minutos a la meditación. No, la meditación no ha sido capaz de traer una rebelión al mundo debido a estas falacias.

Debido a estas falacias quiero que veas la meditación desde un punto de vista totalmente diferente. Puedes aprender a meditar durante veinte o cuarenta minutos; aprender es una cosa. Sin embargo, luego tienes que incorporar lo que has aprendido a tu vida diaria. La meditación tiene que ser, simplemente, como el latir de tu corazón.

No puedes decir: '¿Es suficiente, Osho, respirar durante veinte minutos cada día?'; el siguiente día no llegará nunca. Incluso al dormir sigues respirando. La naturaleza no ha dejado las funciones esenciales de tu cuerpo y vida en tus manos. La naturaleza no ha confiado en ti, porque si el respirar estuviera en tus manos, empezarías a pensar en qué tanto respirar y si es adecuado respirar mientras duermes. Parece un poco extraño hacer dos cosas juntas: dormir y respirar. Respirar parece como una forma de perturbación del sueño. Pero,¡entonces será un sueño eterno!

El latido de tu corazón, la circulación de la sangre, no están bajo tu control. La naturaleza ha mantenido lo que es esencial en sus propias manos. No se puede confiar en ti; puedes olvidar, y entonces ni siquiera habrá tiempo para decir: 'Lo siento, me olvidé de respirar. Por favor, ¡sólo dame otra oportunidad!' Ni siquiera tendrás esa oportunidad.

Pero la meditación no es parte de tu biología, de tu fisiología, de tu química; no hace parte de un flujo ordinario natural. Si quieres seguir simplemente como un ser humano por la eternidad, puedes hacerlo. La naturaleza ha llegado a un punto de la evolución en el que ya no necesita esto más: eres perfectamente capaz de tener hijos, y eso es suficiente. Tú morirás, tus hijos seguirán. Tus hijos seguirán con las mismas estupideces que las tuyas. Unas personas irán a la congregación, a las iglesias; algún otro idiota dará sermones, y todo este asunto continuará; no te preocupes.

La naturaleza ha llegado a un punto en el que, ahora, a menos que asumas una responsabilidad individual, no puedes crecer. La naturaleza no puede hacer más. Ha hecho lo suficiente. Te ha dado la vida, te ha dado oportunidades; ahora, te ha dejado a ti la manera de utilizarlas.

La meditación es tu libertad, no una necesidad biológica. Tú puedes aprender durante un cierto período de tiempo cada día, para robustecer la meditación, para hacerla más fuerte; pero lleva contigo su sabor durante todo el día.

Primero, mientras estás despierto; en el momento de despertarte, coge inmediatamente el hilo de permanecer alerta y consciente, porque éste es el momento más precioso para coger el hilo de la consciencia. Muchas veces durante el día lo olvidarás; pero, cuando lo recuerdes, empieza inmediatamente a estar alerta. Nunca te arrepientas, porque es un desperdicio inútil de tiempo. Nunca te arrepientas: '¡Dios mío, me he vuelto a olvidar!”.

En mis enseñanzas no hay lugar para el arrepentimiento. Lo que ha sucedido ya no está; ahora no es necesario perder el tiempo en ello. Coge nuevamente el hilo de la atención. Poco a poco serás capaz de estar alerta todo el día; habrá una corriente interior de vigilancia en cada acto, en cada momento, en cada cosa que hagas o no hagas. Algo interiormente estará fluyendo continuamente.

Incluso cuando te vayas a dormir, deja el hilo sólo en el último momento, cuando ya no puedas hacer nada porque te estás quedando dormido. Aquello que ha sido lo último antes de que te quedaras dormido, será lo primero cuando despiertes. Inténtalo. Cualquier pequeño experimento será suficiente para probarlo. Repite simplemente tu nombre cuando te estás durmiendo: medio despierto, medio dormido, continúa repitiendo: 'Vimal, Vimal, Vimal'. Poco a poco te olvidarás de repetirlo, porque el sueño se hará más y más grande, y se perderá el hilo. Se ha perdido porque estás dormido, pero continúa por debajo de tu sueño. Por eso es que, en la mañana, cuando te despiertas y simplemente miras alrededor, la primera cosa que recordarás será 'Vimal, Vimal'.Te quedarás sorprendido: ¿Por qué? ¿Qué ha sucedido? Has dormido ocho horas pero una corriente interior se ha movido.

A medida que las cosas se vuelvan más claras y más profundas, incluso mientras duermes podrás recordar que estás dormido. El sueño se vuelve algo casi fisiológico, y tu espíritu, tu ser se convierte en una llama de vigilancia, separado de él. No perturba tu sueño; simplemente hace que tu sueño sea muy liviano. Deja de ser el sueño de los viejos tiempos, cuando tu casa se quemaba y tú seguías durmiendo. Aquello era casi como un coma; estabas muy inconsciente. Tu sueño se volverá ligero, una capa muy delgada, y tu interior permanecerá vigilante. De la misma manera que ha estado vigilante durante el día, estará incluso más vigilante durante la noche, finalmente, porque estás muy relajado, muy alerta. Todo ese mundo irritante se vuelve completamente silencioso.

Patanjali, el primer hombre en el mundo que escribió sobre la meditación, dice que la meditación es casi como dormir sin sueños, pero sólo con una diferencia. Mientras duermes sin sueños no estás vigilante; en samadhi, en el estado supremo de meditación, simplemente hay una pequeña diferencia: tú estás vigilando.

Puedes seguir aprendiendo, revigorizándote, durante veinte minutos cada día, para darle más energía y más raíces, pero no creas satisfecho que eso es suficiente. Por eso es que toda la humanidad ha fallado. Aunque toda la humanidad lo ha intentado de una u otra manera, los que han tenido éxito son tan pocos que muchas personas incluso dejaron de intentarlo, porque el éxito parece estar muy lejos; pero el motivo es que sólo veinte minutos o diez no servirán.

Puedo entender que tengas muchas cosas que hacer. Así que encuentra el tiempo; pero ese tiempo no es meditación; ese tiempo es solamente para que te revigorices, y luego, nuevamente, tendrás que trabajar, ganar, hacer tu trabajo y mil cosas más. Simplemente mantente vigilando si está ahí interiormente o si ha desaparecido.

Esta continuidad se convierte luego en una espiral de veinticuatro horas. Sólo entonces serás capaz de experimentar satyam, shivam, sundram; no antes.


Osho: Satyam Shivam Sundram, Chapter 28

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