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OSHO Times Body Dharma El masaje es el mensaje

El masaje es el mensaje

He estado trabajando como diplomático pero he estado pensando en estudiar algo, por ejemplo, masaje porque me gusta trabajar con las manos y sé que es un trabajo en el que uno puede estar abierto y receptivo.

Está muy bien. Hacer algo con las manos siempre es bueno.

Mejor que estar en la cabeza, siempre es bueno estar en las manos.
 

Te hará más vivo y te pondrá más en contacto con la vida. Te conectará más a la tierra. El masaje está perfectamente bien. ¡Es mejor que ser un diplomático! Es muy, muy bueno olvidarse de todas esas tonterías.

Adéntrate más en tu cuerpo. Haz más vivos tus sentidos. Mira más amorosamente, saborea más amorosamente, toca más amorosamente, huele más amorosamente. Deja que tus sentidos funcionen más y más. Entonces de repente verás que la energía que se estaba moviendo demasiado en la cabeza, está ahora bien repartida en el cuerpo.

La cabeza es muy dictatorial. Sigue tomando energía de todas partes y es monopolista. Ha matado los sentidos.
 

La cabeza está tomando casi el ochenta por ciento de la energía, y sólo queda un veinte por ciento para todo el cuerpo. Por supuesto, todo el cuerpo sufre, y cuando todo el cuerpo sufre, tú sufres, porque sólo puedes ser feliz cuando estás funcionando como un todo, como una unidad orgánica, y cada parte de tu cuerpo y de tu ser está consiguiendo su proporción; nada más que eso, nada menos que eso. Entonces tú funcionas en un ritmo. Tienes armonía.

La armonía, la felicidad, la salud, son todo parte de un fenómeno, y esto es totalidad. Si estás completo, estás feliz, saludable, armonioso.

La cabeza está creando un alboroto. La gente ha perdido muchas cosas. La gente no puede oler. Ha perdido la capacidad para oler. Ha perdido la capacidad para saborear. Sólo puede escuchar unas cuantas cosas. Ha perdido su oído. La gente no sabe lo que es realmente tocar. Su piel se ha vuelto muerta. Ha perdido la suavidad y la receptividad. Así que la cabeza cobra fuerza como un Adolfo Hitler, aplastando al cuerpo entero. La cabeza se hace más y más grande. Es algo muy ridículo.

El hombre es casi como una caricatura: Una cabeza muy grande y sólo unas extremidades muy pequeñas, colgando.
 

Así que vuelve a tus sentidos. Haz cualquier cosa con las manos, con la tierra, con los árboles, con las rocas, con los cuerpos, con la gente.

Haz cualquier cosa que no necesite mucho pensamiento, mucha intelectualización.

Y disfruta. Entonces tu cabeza poco a poco ya no será una carga. Esto también será bueno para la cabeza, porque cuando la cabeza está muy agobiada, piensa; pero no puede pensar. ¿Cómo puede pensar una mente preocupada? Para pensar, tú necesitas claridad. Para pensar necesitas una mente que no esté tensa.

Parecerá una paradoja, pero para pensar necesitas una mente sin pensamiento.

Entonces, tú puedes pensar muy fácilmente, muy directamente, intensamente. Sólo pon cualquier problema ante ti y tu mente sin-pensamiento empieza a resolverlo. Entonces tienes intuición. No es preocupación; sólo una revelación.

Cuando la mente se agobia demasiado con pensamientos, piensas demasiado pero sin ningún propósito. No llega a nada; no hay nada en la cabeza. Le das vueltas y más vueltas, haces mucho ruido, pero al final el resultado es cero. Así que no va contra la cabeza el dispersar la energía hacia todos los sentidos. Está a su favor, porque cuando la cabeza está balanceada, en su sitio correcto, funciona mejor; de otra manera está atascada. Tiene un tráfico muy grande. Es casi como en una hora pico; una hora pico las veinticuatro horas.

Así que empieza a hacer algo... cualquier cosa que sientas. El masaje es muy bueno. El cuerpo es hermoso... Cualquier cosa que se haga con el cuerpo es hermosa.

 

Osho, The Passion for the Impossible, charla #2  
(Este volumen ya no está disponible por requerimiento de Osho)