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VIDA

Cuando tu mente es fresca, toda la existencia se convierte en una melodía. Cuando estás fresco, esa frescura se expande en todas direcciones y la existencia al completo responde. Cuando eres joven, cuando tu memoria no te aplasta, todo resulta joven, nuevo y extraño.

Este Joshu es maravilloso. Has de percibirlo en profundidad y entonces le entenderás. Pero esa comprensión será más un sentimiento que una comprensión. No será mental, sino del corazón. Esta historia encierra muchas otras dimensiones. Otra dimensión apunta a que, cuando acudes ante un iluminado, lo que puedas decir no tiene importancia. Su respuesta será siempre la misma. Tus preguntas, tus respuestas, carecen de importancia, no son relevantes. Su respuesta será la misma. Joshu respondió a los tres de la misma manera porque un iluminado es siempre el mismo. Ninguna situación le cambia; la situación no es importante. A ti te cambia la situación, resultas completamente cambiado, eres manipulado por la situación. Al encontrarte con un desconocido te comportas de modo diferente. Estás más tenso, tratando de juzgar la situación: ¿qué clase de hombre será? ¿Será o no peligroso? ¿Será o no amistoso? Estás a la expectativa con miedo. Por eso ante extraños te sientes incómodo.

Si viajas en tren, de lo primero que te das cuenta es de que los pasajeros se preguntan unos a otros en qué trabajan, adónde van. ¿Para qué hacen esas preguntas? Esas preguntas tienen sentido porque así pueden tranquilizarse. La gente empieza a hacer preguntas no porque tenga curiosidad respecto a ti, no. Evalúan la situación: si pueden relajarse, si se encuentran en una atmósfera familiar, o si en ella hay algo extraño. Están en guardia y ésas son preguntas para sentirse.

Tu rostro cambia continuamente. Si ves a un extraño, muestras un rostro; si ves a un amigo, de inmediato tu rostro cambia. Si estás ante tu sirviente, presentas un rostro; si tu jefe está ante ti, tienes una expresión distinta. Continuamente cambias tus máscaras porque dependes de la situación. No tienes un alma, no estás integrado. Las cosas de tu entorno te cambian. Ése no es el caso con Joshu. Con un Joshu la situación es totalmente distinta. Él cambia su entorno; no es cambiado por su entorno. Suceda lo que suceda a su alrededor, es irrelevante; su expresión es la misma. No necesita cambiar de máscara.