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Osho Books I Have Loved Libros que he Amado

Libros que he Amado

En quinto lugar: Ahora incluyo a una mujer. He pensado una y otra vez en incluir a una mujer, pero los hombres se estaban agolpando en la puerta- muy poco caballerosamente- y no permitieron que incluyera a una mujer. Y la mujer que de alguna manera se las ha arreglado para entrar... por Dios, ¡qué mujer!

Madame Blah- Blah Blavatsky. Así llamo siempre a la Blavatsky: Blah-Blah. Fue grandiosa escribiendo blah blah, escribiendo de todo sobre nada, haciendo castillos de arena. Y sabía que sería la primera mujer en entrar. Fue una mujer fuerte. De alguna manera se las arregló para dejar de lado a todos los Patanjalis, Kabirs , Badrayanas, y entrar con sus siete tomos de La Doctrina Secreta.

Éste es mi quinto libro. Es casi una enciclopedia, una Enciclopedia Esotérica. Nadie, pienso, puede competir con Blavatsky en lo relacionado con el esoterismo, excepto yo, por supuesto; puedo escribir setecientos tomos. Por eso he evitado hablar sobre La Doctrina Secreta: Porque, si hablo sobre los siete tomos de La Doctrina Secreta, entonces, Dios mediante, produciría setecientos tomos por lo menos.

Se me ha dicho que tengo acumulados trescientos treinta y seis libros de charlas. ¡Por Dios! Dios es misericordioso, misericordioso porque no tengo que leerlos. No he leído ninguno de ellos.

Pero la Blavatsky habría hecho algo con ellos. A eso le llamo esotericismo. Trescientos treinta y seis: tres-tres- seis, eso quiere decir, tres más tres da seis... sesenta y seis; seis más seis es doce...uno más dos... ¡nuevamente tres! Si llegas al tres no puedes detener lo esotérico; se tiene la clave. Lo esotérico abrirá puertas inimaginables. El tres es suficiente para abrir todas las puertas, cerradas o sin cerrojo.

Blavatsky, pobre mujer, la compadezco y la amo también, a pesar de su cara, que no era para encariñarse, ni siquiera atractiva,¡menos aún amorosa! Su cara sólo se podía usar para asustar a los niños cuando hacían travesuras. La Blavatsky tenía una cara muy fea, pero compadezco a esa mujer: en el mundo de los hombres, hecho por los hombres, dominado por ellos, ella es la única que ha sentado las bases, dominado e iniciado la primera religión jamás fundada por una mujer: La Teosofía.

Ella rivalizó con Buda, Zaratustra, Mahoma, y le agradezco por ello. Alguien tenía que hacerlo. Al hombre se le tiene que poner en su sitio. Le agradezco por ello.
La Doctrina Secreta, aunque está llena de basura esotérica, tiene también muchos y hermosos diamantes y muchos lotos.

Contiene mucha basura porque ella era una recolectora. No hizo más que recolectar todo tipo de basura donde le fue posible, sin que le importase si era útil o no. Fue magnífica al poner toda esa tontería inútil de una forma sistemática. Fue una mujer muy sistemática. Pero hay unos pocos -es triste decir sólo unos pocos- diamantes esparcidos.

En su totalidad, el libro no vale mucho. Lo estoy incluyendo a fin de que simplemente algunas mujeres aparezcan en mi lista y no se piense que soy un macho chovinista. No lo soy. Puede que sea un feminista chovinista, pero no un macho chovinista, en absoluto.