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Osho Books I Have Loved Libros que he Amado

Libros que he Amado

En segundo lugar: El Sutra Bhakti de Narada. Narada es precisamente lo opuesto de Badrayana, y me encanta unir los opuestos. Me gustaría poner a Narada y Badrayana en el mismo salón y disfrutar con lo que sucediera entre ellos. Narada siempre llevaba consigo una ektara, un instrumento musical de una sola cuerda. Ek significa uno, y tara significa cuerda. Narada siempre llevaba su ektara, tocándolo, cantando y bailando. Badrayana no lo hubiera tolerado en absoluto. Yo puedo tolerar toda clase de gente. Badrayana le habría gritado, chillado a Narada. Narada no era la clase de persona que habría escuchado a Badrayana; él habría continuado tocando, cantando incluso más fuerte para irritar a Badrayana. Habría disfrutado viéndolos a los dos juntos en el mismo salón. Por eso, el segundo libro que elijo es el Sutra Bhakti de Narada.

Su sutra comienza con 'Athato bhakti jigyasa: Ahora, la indagación que conduce al amor...'.

Indagar en el amor es la máxima exploración, la máxima indagación. Todo lo demás se queda corto, incluso la energía atómica. Puedes ser un científico incluso del calibre de Albert Einstein, e ignorar lo que es indagar realmente, a menos que ames. Y no sólo ames sino que ames con vigilancia... entonces se inicia una indagación en el amor, la tarea más difícil del mundo.

Déjame repetirlo, es la tarea más difícil del mundo: amar con vigilancia.

Las personas se enamoran; las personas se vuelven inconscientes en el amor. Su amor es biológico solamente, es gravitación. Son atraídos hacia el suelo. Narada habla de un amor completamente diferente: el amor como meditación, como vigilancia. O, en términos científicos, el amor como levitación, opuesto a la gravitación. Deja la gravitación para los sepulcros; levita, ¡elévate! Y, cuando uno empieza a elevarse en el amor, a volar hacia las estrellas, eso es Athato bhakti jigyasa.

¿Por qué parecéis todos tan preocupados? Amo a los demonios; deja que trabajen, deja que generen tanto ruido como puedan. En lo que a mí respecta no pueden perturbarme, y en lo que concierne a vosotros, ya estáis perturbados, ¿qué más pueden hacer? Así que todo está perfectamente bien, como tendría que ser.

El libro de Narada me ha gustado muchísimo. He hablado de él, pero no en inglés, porque el inglés no es mi idioma, y además porque es demasiado científico, matemático, moderno. He hablado de Narada en hindi, mi idioma materno, en el cual puedo cantar más fácilmente. Está más cerca de mi corazón.

Uno de mis profesores solía decir: 'No puedes amar en una lengua extranjera, y tampoco puedes pelear'.
Cuando se trata de pelear uno quiere hablar en el lenguaje del corazón. Cuando se trata de amar es lo mismo, sólo que aumentado, porque se necesita más profundidad.

Cuando hablo en inglés, con seguridad lo hago erróneamente, porque es un trabajo doble. Sigo hablando en hindi y luego traduciendo al inglés. Una tarea dura. No se me ha dado hablar directamente en inglés, ¡gracias a Dios! Recuerda, Dios no existe; se le ha creado solamente para que podamos agradecer a alguien. Espero que alguien traduzca lo que he dicho de Narada.

He hablado de muchas cosas en hindi que no he tratado en inglés, por necesidad, porque no era posible. Y viceversa: he hablado de muchas cosas en inglés que era imposible tratar en hindi. Mi trabajo ha sido un tanto extraño. Cuando todos mis libros sean traducidos del hindi al inglés y del inglés al hindi, te quedarás más sorprendido de lo que estás, más atónito de lo que estás, y yo me reiré con ganas. El que esté o no en el cuerpo no es importante; me reiré con ganas, lo prometo, ¡donde quiera que esté! Seguramente voy a estar en algún lugar del cosmos, viéndote atónito, sorprendido, moviendo la cabeza, incapaz de creer, porque he hablado en estos dos lenguajes en dimensiones diferentes... Solamente he elegido hablar en inglés porque existe una dimensión que no se puede expresar en hindi.