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Osho Osho On Topics J. Krishnamurti

J. Krishnamurti

J. Krishnamurti

Krishnamurti falló porque no pudo tocar el corazón humano, sólo pudo llegar a la cabeza humana. El corazón necesita algunos enfoques diferentes. En esto he diferido con él toda mi vida: A no ser que se alcance el corazón humano, puedes continuar repitiendo como una lora palabras bellas; no significan nada.  Lo que Krishnamurti estaba diciendo era cierto, pero no logró relacionarlo con tu corazón. En otras palabras, lo que estoy diciendo es que J. Krishnamurti fue un gran filósofo, pero no pudo llegar a ser un maestro. No pudo ayudar a la gente, a preparar a la gente para una vida nueva, para una nueva orientación.

Pero aún así lo amo porque entre los filósofos es quien más se acerca a la forma mística de la vida. Él mismo evitó el camino místico, lo ignoró, y ésta es la razón de su fracaso. Pero él es el único entre los pensadores modernos contemporáneos que está muy cerca, casi en la línea de límite del misticismo y se detiene allí. Tal vez tiene miedo de que si habla sobre misticismo la gente comenzará a caer en viejos patrones, tradiciones antiguas, viejas filosofías del misticismo. Ese miedo le impide entrar. Pero ese miedo también impide que otras personas entren en los misterios de la vida.

He conocido a miles de personas seguidoras de Krishnamurti, porque quien ha estado interesado en Krishnamurti, tarde o temprano se ve obligado a encontrar su camino hacia mí porque en donde Krishnamurti los deja, puedo tomar su mano y guiarlos al santuario más intimo de la verdad. Puedes decir que mi conexión con Krishnamurti consiste en que Krishnamurti ha preparado el terreno para mí. Ha preparado a la gente intelectualmente para mí; ahora mi trabajo es llevar a estas personas más profundo que el intelecto, al corazón, y más profundo que el corazón, al ser.

Osho, Socrates Poisoned Again After 25 Centuries, charla #25

 

Esto es lo que Krishnamurti ha estado diciendo continuamente durante cuarenta, cincuenta años: “No sigas a nadie. La gente puede lograrlo sin seguir a nadie”. Pero el camino es arduo y muy largo porque no estás dispuesto a aceptar ninguna ayuda o guía, la cual se te puede dar, la cual es posible y la cual puede eliminar muchas dificultades innecesarias en el camino. Esto es lo que Krishnamurti ha estado diciendo; nadie lo ha hecho.

Este es el problema de la mente. La mente puede aceptarlo, no porque haya entendido, sino porque es muy satisfactorio para el mismo ego no seguir a cualquier persona. Nadie quiere seguir a nadie. En el fondo el ego se resiste.

Así que alrededor de Krishnamurti todos los egoístas se han reunido. Nuevamente se están engañando a sí mismos. Creen que no están siguiendo a nadie porque han entendido las falacias de seguir a alguien, han entendido que el camino tiene que recorrerse solo, han entendido que sin ayuda es posible, que nadie puede ayudarte, nadie puede guiarte, tienes que viajar solo. Piensan que han entendido esto, es por ello que no están siguiendo a nadie. Esto no es lo real, ellos se están engañando. No están siguiendo a nadie porque su ego no se los permite. Y, todavía continúan escuchando a Krishnamurti. Durante años, ellos acuden, una y otra vez.

Si no es posible la ayuda, ¿por qué acudes una y otra vez a Krishnamurti? Si nadie puede guiarte, ¿cuál es el punto de escucharlo una y otra vez? No tiene sentido. Y aún esta actitud de tener que recorrer el camino tú solo, no ha sido  descubierta por ti, te ha sido revelada por Krishnamurti.  En el fondo se ha convertido en tu maestro. Pero continúas diciendo que no lo sigues; esto es un engaño.

El mismo engaño puede suceder al contrario. Puedes venir a mí, piensas que tienes que entregarte y todavía continúas seleccionando. Si digo algo que se adapte a ti, lo cual quiere decir que se adapta a tu ego, lo sigues. Si digo algo que no se adapta a tu ego, comienzas a racionalizar: “Esto no puede ser para mí”. Entonces sientes que te has entregado y  no te has entregado.

Las personas que rodean a Krishnamurti creen que no están siguiendo a nadie y están siguiendo. A mi alrededor crees que me estás siguiendo y no me estás siguiendo. La mente es tramposa. Donde quiera que vayas te puede engañar, te engañará, o sea que mantente alerta.

Osho, My Way: The Way of the White Clouds, charla #12

 

J. Krishnamurti, un hombre que luchó durante noventa años, sus últimas palabras tienen un gran significado. Uno de mis amigos estaba presente allí. Krishnamurti se lamentó, se lamentó toda su vida. Se lamentó diciendo que “la gente me ha tomado como un entretenimiento. Vienen a escucharme…”Hay personas que lo han escuchado durante cincuenta años continuamente y todavía son las mismas personas como si hubieran venido por primera vez a escucharlo.

Naturalmente, es molesto y fastidioso que las mismas personas… Conozco a la mayoría porque J. Krishnamurti acostumbraba a venir a Bombay sólo una vez al año durante dos o tres semanas, y poco a poco sus seguidores llegaron a conocerme. Todos ellos estaban tristes sobre este punto. ¿Qué se debería hacer? ¿Cómo podríamos hacer feliz a Krishnamurti? Lo que motivó esto fue que Krishnamurti sólo habló, pero nunca dio ningún recurso para que lo que estuviera diciendo se convirtiera en una experiencia. El fallo es  suyo por completo. Dijera lo que dijera estaba en lo cierto, pero no creaba el clima correcto, el ambiente adecuado en el cual eso pudiera convertirse en una semilla. Por supuesto, estaba muy decepcionado de la humanidad y no hubo ni una sola persona que se hubiera iluminado a través de sus enseñanzas. Sus enseñanzas contienen todas las semillas, pero nunca preparó el terreno.

El zen no niega el entretenimiento de la forma que J. Krishnamurti lo condenó en su último testamento al mundo. Dijo “La religión no es un entretenimiento”. Esto es cierto, pero la iluminación puede ser suficientemente amplia como para incluir en ella el entretenimiento.

La iluminación puede ser multidimensional. Puede incluir risa, puede incluir amor, puede incluir belleza, puede incluir creatividad.  No hay nada que la aleje del mundo ni que impida transformarlo en un lugar más poético, en un jardín más hermoso. Todas las cosas pueden ser llevadas a un mejor estado de gracia.

 Osho, Rinzai: Master of the Irrational, charla #5